La ofensiva de países occidentales desata movilizaciones nacionalistas en Damasco

Fracaso, fracaso, gritaron a coro cientos de sirios que salieron a las calles de esta capital a bailar y cantar frases en rechazo a las operaciones militares de Estados Unidos, coordinadas con Gran Bretaña y Francia, contra posiciones específicas del gobierno de Siria la madrugada del sábado anterior.

Las manifestaciones de apoyo al presidente Bashar al Assad fueron transmitidas en vivo por la televisión estatal, la cual exhortó a la gente a no creer las versiones de los medios que exageran el resultado de los ataques aéreos.

No nos asustan los misiles de Estados Unidos. Los hemos humillado, dijo Mahmoud Ibrahim, quien agitaba una bandera de Siria por la ventana de su vehículo.

Mientras automovilistas sonaban las bocinas, la multitud avanzó en torno a la Universidad de Damasco, donde combatientes pro gubernamentales danzaban y agitaban rifles. Varios asistentes ondearon banderas de Irán y Rusia, los aliados de Siria, y vitorearon a Assad.

El fervor nacionalista se combinó con la celebración de la reconquista íntegra del enclave rebelde de Ghouta Oriental, cerca de Damasco, después de que el ejército, con apoyo de fuerzas rusas, desalojó a los últimos rebeldes de Duma tras una ofensiva de casi dos meses.

Cerca de las cuatro de la mañana del sábado, durante 45 minutos se escuchó el vuelo de aviones y la explosión de decenas de proyectiles sobre la capital siria. Al amanecer, muchas personas acudieron a los puntos afectados de la ciudad para grabar o tomar fotografías, mientras un pequeño sector de la población abandonó sus viviendas por temor a una nueva embestida.

Fuentes gubernamentales indicaron que los ataques dejaron al menos tres civiles y seis militares heridos, además de daños materiales. Empleados del centro de investigación científica del barrio Barze, uno de los puntos bombardeados, aseguran que ahí no producían armas químicas.

Assad afirmó, durante una conversación telefónica con su homólogo de Irán, Hassan Rouhani, que la operación militar refleja el fracaso de las potencias occidentales para alcanzar sus objetivos en el país árabe, reportó la agencia estatal de noticias Sana.

Esta agresión sólo refuerza la determinación de Siria de seguir luchando y aplastando el terrorismo, añadió. Sana añadió que los ataques pretenden dificultar la investigación de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas, prevista a partir del sábado, sobre la supuesta agresión química de la semana pasada en Duma, en la que murieron más de 40 civiles.

La oposición siria dijo que los ataques no cambiarán el curso de la guerra civil en el país, que lleva siete años, porque el ejército aplastará a los rebeldes en el resto del territorio y no sacarán del gobierno al presidente

Fuente: La Jornada

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